Niños Adultos / Adultos Niños
A veces la vida duele, los golpes son fuertes, las caidas constantes, y las despedidas de aquellos seres a los que amamos demasiado duras.. Una vez se ha creado ese vinculo de dependecia que es la amistad, resulta doloroso ver como las cosas cambian, y como el peso del mundo se agarra a tu espalda haciendo que te tambalees como un puto muñeco de trapo. Nos aferramos a clavos ardiendo, mientras tiznados de verde creemos en un mañana que no debe ser tan imposible como se nos hace ver.
Las conversaciones se vuelven monotematicas, las contestaciones monosilábicas, y caemos en un tedioso vicio del que es dificil desprenderse. El humo del tabaco se convierte en cotidiano, hace olvidar, mantiene la mente ocupada e intoxica nuestros pulmones, hasta que nos duelen casi tanto como el propio corazón. Es entonces cuando uno se acostumbra, pero por culpa de ello suele perder la facultad de sonreir con facilidad.
Entonces nos comportamos con enfado hacia todo y todos, dejamos valores a un lado, buscamos la felicidad como lo hacen los locos por las rebajas, corriendo y empujandonos los unos a los otros, estirando cada uno de una de las mangas de esta ganga, hasta romperla, y quedarnos sin nada. Buscamos la felicidad en bocas llenas de azufre, y en drogas que nos hacen volar a un mundo de ensueño. Un mundo de ensueño, porque olvidamos todo lo que vemos y pasa a ras del suelo.
Nos sentimos juguetes, zarandeados de un lado a otro según los caprichos del destino, hemos perdido las riendas de la vida, y ya no sabemos quien es la ganga de las rebajas.. si la felicidad que buscamos o nosotros mismos. Parece que nadie nos toma en serio.
Ahora entra en juego la nostalgia, los anhelos, y nos preguntamos por qué perdimos la inocencia, por qué competimos en vez de jugar en equipo, por qué mueren nuestras ilusiones, por qué cada vez necesitamos más para sonreir, y nos conformamos con menos para sobrevivir.
Todo eso y más, piensa un adulto en cuerpo de niño, mientras balbucea desconsolado sobre las faldas de su abuela.
- La gente crece hijo mio - dice la abuela al niño como una experta telepata, mientras acaricia sus cabellos y seca sus mejillas ahora saladas.
La gente crece en un mundo de mierda abuela, contestaría él si tuviera fuerzas para hacerlo..
La abuela mira el rostro de ese niño adulto, que no ha sabido crecer en un mundo tan demoledor, ella ya ha pasado por eso.
- Solo estas asustado, como ellas y ellos, y el día que lo entendaís os reireís de todo esto.. sonreireis y os abrazareis.. como yo estoy haciendo ahora contigo, pero para eso, teneis que mirar mas allá de vuestra propia nariz.
El niño, envuelto de comprensión, consiguió sonreir en los brazos de la abuela.. ahora tan solo se dejaba abrazar.. y su mente descansó durante unos instantes.. volvió a experimentar la felicidad..
Solo entonces tiñó de nuevo su alma de verde, ya conocía el secreto, dejar atrás los miedos y repartir a diestro y siniestro ese cariño que tanto falta en este mundo de locos..
'' Y si tengo miedo puedo gritar, y abrazarme fuerte contra ti..'' Niños mutantes
Escuchando: ''Niños mutantes - Todo puede ir mejor''



diana dijo
interesante forma de pensar!!... tenes razon, la mayoria de seres humanos cuando crecen se olvidan de las cosas q realmente son importantes en esta vida!!
14 Julio 2006 | 07:22 AM