A la Luna se le ve el ombligo
Una vez habían subido esa inmensa montaña de arena se tumbaron en la vertical de 45 grados sobre la cual descansaron de sus andanzas.. Allí estaban los dos, el corazón les palpitaba a una fuerza descomunal, el bombeo alcanzó tal ritmo que, por un momento, ambos se engañaron pensando que se habían enamorado del tacto de la arena que los arropaba.. mientras jadeaban por el esfuerzo, se miraban sonriéndose y liaban uno de esos pitillos del diablo que los hacían volar aun más..
Estaban solos en el mundo, y el cielo era un manto estrellado que parecía que podían pisar desde esa posición.. Allí, volaron imaginando sueños, forjando paraísos ficticios, frutos del deseo de cualquier adolescente, y que sin embargo cambiarían por una sola cosa, inconfesable, ese era su secreto particular..
Rieron durante horas, mientras fumaban y bebían todo lo que les quedaba..
- Mira.. te has fijado? – decía uno de ellos mientras tapaba la luna con su pulgar entornando uno de sus ojos..
El otro miró atento hacia ella e imitó a su compañero..dando una calada contestó:
– Es increíble.. – mientras expulsaba el humo - Tan pequeña e insignificante.. tan hermosa como inalcanzable.. y sin embargo míranos.. aquí estamos hablando de ella.. como si nos escuchara.. y como tantos otros estarán haciendo ahora..
- Pero fíjate.. Cuanto mas nos acercamos a ella.. mas cuesta taparla.. primero el pulgar, con él ya ni siquiera podemos tapar su halo de mágica luz.. mas tarde haría falta un puño.. y aún mas cerca necesitaríamos de todo nuestro cuerpo para hacerlo.. así hasta que es ella la que nos abraza a nosotros.. Es entonces, cuando estamos en ella, que la tierra entera y toda la humanidad puede taparse con nuestro pulgar.. Ella es la que importa, lo demás carece de interés.. – hablaba el otro mientras seguía con sus mediciones de pulgar.
- Nos inunda su magia.. y descubrimos el por qué de ese brillo tan especial.. conforme nos acercamos y nos deja entrever mejor esos secretos que esconde al mundo, nos sentimos mas privilegiados y afortunados, mas libres, y a la vez, mas atados a su dulzura..
Su amigo sonrió picaronamente, porque el otro le había entendido a la perfección, mientras se peleaba con la corriente para que el mechero no se apagara, encendiendo de nuevo la mezcla explosiva que ya habían olvidado..
- Hey tío.. quiero una Luna.. tu sabes que guapo? – continuó diciendo el compañero.
El otro rió hasta no poder mantener el pitillo en la boca, mirando a su amigo lleno de alegría, por estar compartiendo esos momentos con él.
- Que pasa.. tu no? – mientras también reía a carcajada limpia y cogía el porro que se le había caído a su amigo.
- Lo que yo quiero es volver a abrazarla de nuevo algún día amigo mío.. – dijo sonriendo y recordando lo feliz que se sentía cuando tenia la suerte de poder hacerlo.
Entonces los dos callaron.. y sin dejar de esbozar esa picarona sonrisa en sus bocas.. siguieron mirándola durante un buen rato, mientras escuchaban A la luna se le ve el ombligo de Fito..
''Quisiera ser tan alto como la Luna.. mirar por tu ventana cuando estas desnuda..'' Fito y los fitipaldis
Escuchando: ''Fito y los fitipaldis - A la luna se le ve el ombligo''



Wendy dijo
Hola ... He tratado de dejarte un saludo en el anterior Post pero.. no se que pasaba, no abria el cuadro de comentarios...
La luna tiene ombligo, lunares y hasta aretes...
Tiene a muchos enamorados, enamorados de ella.
Tiene a muchos lunáticos subidos en la montaña rusa....
Tiene a muchos lobos aullándole...
Y a otros como a mi.. nos permite soñar.
Saluditos
Wendy
19 Julio 2006 | 03:09 AM